Cuando quieres a una persona más que a ti misma y esa persona quiere salir de tu vida a la fuerza por más que lo intentes no vas a poder mantenerla cerca de ti.
Te autoengañas a ti misma diciendote muchas más mentiras de las que decía la otra persona, recordando tiempos que aunque fueran normales tu los recordabas como los mejores de tu vida, darías lo que fuera por rebobinar el tiempo y volver tan solo una hora antes de que comenzara tu amargura, te autoinculpas de los problemas que pudieron llevar a esa situación y no ves nada claro.
Pero pasado un tiempo, después de pasar horas y horas pensandole, es cuando te das cuenta de que esa persona ni un solo día de su vida te quiso porque a una persona que se le tiene un minímo de aprecio no se le hace lo que él hizo y te alegras de que se marchara de tu vida. Como leí no hace mucho 'El mayor error está en darle el corazón a alguien que carece de uno.'
De todos los daños se aprenden y todos dejan alguna lección por eso no hay que arrepentirse nunca de lo que se hace ya sea algo bueno o algo malo.
Y ahora es cuando eres feliz, liberada de algo que no tienes absolutamente idea lo que es pero te sientes tan agusto contigo misma y con tu vida que si esa persona volviera tienes las suficientes fuerzas para decirle: NO.
Así es la vida, en ella todo llega y todo pasa.